San Pedro González Telmo


IMAGEN DE SAN TELMO


Naturalmente su imagen no podía faltar en una capilla consagrada a su título, aunque sabemos que en sus inicios la ermita estaba también dedicada a la Virgen del Valle, pero popularmente prevaleció la titularidad de San Telmo en la ermita.

Se trata de una imagen de talla completa, de 1,50m de altura, vestida con el hábito de dominico, túnica blanca, capa de color negro con capucha (o esclavina), un escapulario y un rosario sujeto al cinto, con policromía básica de colores oscuros para la capa y claro para el hábito, adornado con motivos florales dorados, ya muy retocada por el paso de los años. Debemos suponer que la imagen existía ya en tiempos anteriores a la fundación de la cofradía (1406), porque era titular de la hermandad gremial en cuanto patrono de los barqueros.

Imagen de San Pedro González Telmo en la ermita.

Ya en las cuentas de 1607 aparece una partida de gasto de cera para la procesión del Santo, que por las cuentas de 1632 sabemos que alguna vez salía en procesión en Septiembre y era llevado a Santo Domingo.

En las cuentas de 1634-35 aparece una partida gastada por la cofradía en “aderezar el Santo para el día del Corpus”, lo que nos lleva a pensar que si bien el Santo lo llevaban los marineros en la procesión del Corpus, era sin embargo la hermandad la que cuidaba de la imagen, la aderezaba y le daba culto a lo largo del año.


LA HERMANDAD GREMIAL DE SAN TELMO


A modo de introducción, Hipólito Sancho en su “Historia de Jerez” dice conocer en el s.XV las cofradías gremiales de los canteros (San Antón, 1478) y la de los curtidores (San Bartolomé, 1488). Sin embargo, el archivero municipal Adolfo Rodríguez del Rivero localizó la fundación de la Hermandad gremial de San Telmo, de los barqueros, en los comienzos del s.XV (Actas Municipales del año 1406, folio 35), teniendo sus propias Reglas.

Los barqueros fueron un activo gremio, llamados también “hombres de la mar”, e iban desde el vecino puerto del Portal hasta El Puerto de Sta María, Cádiz capital y otros puntos de la bahía, siendo muy útiles estos barqueros para el entra y sale de mercancías en nuestra ciudad.

Una vez que se crea también la Cofradía de Penitencia del Cristo de la Expiración y Nuestra Señora del Valle (1588), existe estrecha relación entre las dos Cofradías, penitencial y gremial, aunque sin confundirse.

Imagen de San Pedro González Telmo en su capilla.

Posteriormente, la Cofradía Gremial aún sin haber desaparecido, había dejado la administración de su capilla y el ejercicio del culto a la Hermandad de Penitencia, en la que se integraron también los barqueros, además de otros muchos devotos. Así, seguía habiendo dos cofradías, pero no dos actuaciones distintas.

La Hermandad de San Telmo había subsistido como tal gremial, aunque sin tener cargo de la capilla, pero haciendo aparición corporativa en la procesión del Corpus, llevando a su titular San Telmo (según consta desde 1420). La concurrencia al Corpus Christi llevando a su Santo titular, acto público de la cofradía gremial, nunca fue cedido a la hermandad penitencial.

Fotografía de San Telmo en procesión del Corpus Christi (1926).

SAN TELMO, EL SANTO PATRON DE LOS MARINEROS


Se llamaba Pedro González, y había nacido en Frómista (Palencia), del reino de León, hacía el año 1180. Optó como tantos otros de su tiempo por la vida clerical y obtuvo una canonjía en la catedral de Palencia, llevando la típica vida plácida de los canónigos de su tiempo. Cuando conoció la nueva Orden de los dominicos se unió a ella renunciando a su canonjía, y llenó muy pronto la figura del fraile predicador, pues fue el ministerio de la evangelización al que se dedicó con ardor. Murió en Tuy en 1246, y está enterrado en un sarcófago de piedra, situado en una cripta bajo tierra, entre el Pórtico y el Coro Capitular en la Catedral de Tui. Actualmente existe un Altar con las reliquias de San Telmo en dicha Catedral de Tui

Fotografía del Altar de reliquias de San Telmo en la Catedral de Tui (Pontevedra)

La fama de santidad que rodeó al celoso predicador hizo que se le diera culto popular luego de su muerte, y fue ese culto el que por tener más de doscientos años de antigüedad confirmó la Santa Sede, por su decreto del 13 de diciembre de 1741, registrándolo como Beato Pedro González, vulgo San Telmo. Uno de los sitios donde ese culto se le dio de forma continuada durante siglos, antes de su confirmación oficial, fue Jerez.

Tan inmemorial como su culto es su patronato sobre la diócesis de Tuy, en cuya catedral se han venido guardando sus restos y cuya fiesta se celebra con toda solemnidad desde muy antiguo, siendo varias las cofradías en su honor, una de solos los canónigos, otra de fieles en general y una tercera de los barqueros, en clara similitud con la hermandad jerezana.

Y es que también de tiempo inmemorial lo tienen como patrono la gente del mar. Se han discurrido varias hipótesis acerca del origen de este patronato, pensando algunos que se trata de una confusión entre San Telmo y Sant Elmo o Erasmo, un mártir invocado desde antiguo por los marineros. Pensando otros que fueron varios milagros del Santo, relativos a personas del mar, los que afianzaron la invocación de los marineros al bienaventurado religioso. Otros, por fin, creen que hay que buscar el origen de la devoción de los marineros al Santo en que era una devoción de la gente de Galicia, que es gente marinera, como si de los marineros gallegos hubiese pasado a los demás.

Desde luego, es seguro que se le invocaba en nuestra zona por los marineros y barqueros, como consta del Puerto de Santa María y de Sevilla, que ya hemos mencionado. La insignia del Santo como tal patrono es un barco que se suele colocar en la mano y que nuestra hermandad, añadiéndole las cruces, tomó como escudo.