Reglas Primitivas


La Regla de la Hermandad


El “Libro de Reglas”, se trataba de un libro escrito en pergamino y encuadernado en tablas y con cubierta de cuero negro con manecillas y clavazón de latón. Fue conservado amorosamente por la Hermandad hasta 1771 en que hubo de entregarlo para su envío al Consejo de Castilla. De allí volvió en Enero de 1779 al Ayuntamiento, y del Ayuntamiento se perdió posteriormente.

Desconocemos el texto mismo de las Reglas primitivas, y sólo ha aparecido el texto de su comienzo, pero nada más. Ahora bien, por las referencias que se hace en la documentación del s. XVII a los preceptos de la Regla podemos conocer varios de ellos. Vamos a reunirlos aquí, y veremos que coincide con lo que se había expuesto al Papa en la petición de indulgencia.

Hay datos positivos de la fidelidad de la Hermandad a sus Reglas. En 1620 hubo un cierto quid por quo con el clero de San Miguel, que llegó a pleito, y cuyo contenido concreto no sabemos, pero si el resultado tal como se registra en las actas. Los curas de San Miguel hicieron a la cofradía una pro¬puesta que se salía de la Regla y como ésta no quisiera apartarse de sus estatutos, acudieron los her¬manos mayores al Provisor del Arzobispado, el cual falló a favor de la cofradía, dándole la razón en su derecho a seguir sus propias Reglas.

Hemos buscado con ahínco cualquier referencia a la Reglas en los libros de 1606 en adelante y nuestra conclusión es la que exponemos.

1.- El cap. 1 trataba del culto a la Virgen del Valle, y señalaba su fiesta el 8 de Septiembre -Natividad de la Virgen María- y había ese día que hacer fiesta en su honor.
Nos imaginamos que también en ese capítulo se trataba del culto al Cristo de la Expiración, pero nunca hay referencia a ello en las actas, sin duda porque nunca hizo falta. Esto consta de la visita que en 1640 efectuó el prior de las ermitas a la cofradía.

2.- La procesión penitencia del Viernes Santo era de regla. Así lo dice el acta del 24 de Marzo de 1641 cuando habla de que:
” … la procesión se hace todos los Viernes Santos según la disposición de la Regla que tiene la Cofradía “.

Tendríamos ahí un doble precepto: procesión de penitencia, y precisamente en Viernes Santo. No obstante lo cual, veremos que algunos años salió el Jueves.

3.- Los cabildos: mandaba dos la Regla. Uno, el Domingo de Ramos, para disponer lo tocante a la procesión, y en él se hacía la subasta de insignias. Y otro el Domingo de Quasimodo para elegir los oficiales y aprobar las cuentas.
Esto consta en varios sitios, por ejemplo en la rendición de cuentas del año 1650, 10 de Abril.

4.- Estructura orgánica de la Cofradía. Según las Reglas, la hermandad se gobernaba por:
– Un prioste o rector.
– Dos hermanos mayores.
– Un mayordomo.
– Varios diputados (de póstulas, culto, salida procesional)
– Un escribano, que hacía de secretario.

La Regla daba normas sobre las cualidades que debían tener y la forma de desempeñar su oficio respectivo. Todo esto consta de innumerables textos de las actas y cuentas.

5.- Actos de culto, que consta eran de Regla:
– La misa dominical y festiva.
– Su aplicación por los cofrades y bienhechores difuntos.
– La misa por cada hermano o hermana cuando fallecían.

Todo esto puede verse en las cuentas de 1634 y 1660 por ejemplo.

6.- Obras de misericordia establecidas por la Regla:
– Había que socorrer a los hermanos enfermos y necesitados con los fondos de la propia cofradía. Consta en las cuentas de 1660, cuando se dio un caso.
– Había que dar una limosna por Pascua de Resurrección a trece viudas pobres.

Así p.r. en las cuentas de 1646. Y debemos añadir las obras de misericordia que se indulgencian en el breve papal.

7.- Aunque no hemos encontrado que se señalen expresamente como de regla, pero su asiduidad y regularidad nos hace pensar que lo eran, por ejemplo:
– los sermones de Cuaresma.
– los sufragios de Noviembre por las Benditas Ánimas
– el modo de jurar los cargos.

y tal vez otras menos frecuentes en las actas.

(ARCHIVO HCO. DE LA HERMANDAD)
“El Cristo de Jerez”, Jose Luis Repetto Betes, 1997


RESEÑA HISTÓRICA