Ubicación


Situación en las Playas de San Telmo


Croquis del recinto amurallado de Jerez, de Jose Ángel Dávila (s.XIV).

El contexto histórico del s.XIV en la ciudad de Jerez de la Frontera, fue de total esplendor, estando plenamente incorporada por su posición geográfica entre Sevilla y Cádiz, al territorio andaluz, y era una ciudad medieval, perfectamente amurallada, con una población principalmente campesina, bien dotada de nobles y eclesiásticos, con una importante ganadería y una relevante elaboración de vinos.

Una de sus principales vías comerciales era mediante transporte marítimo, en nuestro caso, el fluvial, por medio del río Guadalete que conectaba Jerez, El Puerto de Santa María y Cádiz, ya que existía un embarcadero en la aldea de El Portal, como puerto de Jerez, ya en el siglo XIII.

Plano de Jerez, de Francisco Javier Velazquez (s.XVIII).

La Historia de Jerez ha divulgado muchas leyendas. Una de las bellas leyendas que conforman la épica jerezana se refiere precisamente a las Playas de San Telmo, comprendida entre mencionado puerto de El Portal (actual pedanía de Jerez) y los bajos de la ermita con su mismo nombre. Sorprendentemente, no es leyenda, había playa en Jerez de la Frontera, en el s.XIV, debido a un accidente geográfico ya hoy desaparecido.

Las históricas playas que había en Jerez, concretamente, se producían por la conexión entre el “Lago Ligustino” (Lacus Ligustinus), donde antiguamente desembocaba el Guadalquivir, y el estuario del Guadalete (Rio del Olvido), que se hacía en la zona sur de la ciudad, dando pie a las llamadas Playas de San Telmo. Dichas playas tenían forma de escotadura y permitía la navegación de pequeñas embarcaciones desde la Ermita de San Telmo, hacia los cercanos puertos de El Portal, El Puerto de Santa María o Cádiz, para el comercio y transporte de mercancías.

Con el paso del tiempo, los sedimentos depositados durante las continuas crecidas y avenidas del río, más la intensa deforestación que sufrió la sierra de Cádiz, provocaron que el curso se fuera cegando, creando bajos y meandros que dificultaron la navegación, causando prácticamente su desaparición a finales del siglo XVII.

Se entiende, que el nombre a esas playas se lo dio la Ermita de San Telmo, una capilla de marineros muy pequeña, allí situada desde probablemente el s.XIV, que era lugar de culto a Pedro Gonzalez Telmo, que tanta huella dejó en la ciudad, y era donde rezaban los barqueros y “hombres de la mar” antes de partir, y desde donde se contemplaba y “vigilaba” la conexión fluvial del lago y el rio.

Algunos historiadores defienden la teoría de la construcción por parte de los cartaginenses, en la zona superior de la ermita, desde donde se contemplaba y vigilaba la conexión fluvial del lago y el río, la “Turris Lacustana,” (Torre del Lago), lo que originaría la ciudad del Lago, donde actualmente se encuentra Jerez, pero no se tiene certeza de tal afirmación.

En conclusión, hubo playas (orillas del Río Guadalete), posteriormente se retiró el agua y la zona quedó seca, aunque pantanosa, y por ello el nombre del “Chicle”.

Mapa de Jerez (denominada “Asta Regia” por los Tartessos) y el “Lago Ligustinus” (s.I-V a.C.).